Reseña: X-Men: Days of Future Past (2014)

Tantas batallas libradas en los últimos años … y, sin embargo, ninguna como ésta. ¿Estamos destinados a destruirnos, o podemos cambiar y unirnos? ¿Está el futuro establecido realmente?
—Profesor Charles Xavier

     X-Men: Days of Future Past (X-Men: días del futuro pasado en Español) es una película que no debería funcionar. ¿Qué exactamente podría ganar un director al realizar un filme que empaqueta una complicada trama, actores de calibre, respeto al cómic y una buena conciencia en el arte de dirigir? Mucho, aparentemente.

     Bryan Singer hace su glorioso regreso como el hombre a cargo de la franquicia de los X-Men, y debo admitir que esperaba quizás que estuviera un poco oxidado. Claro, es cierto que trabajó como escritor en el guión de la anterior entrada, pero hay un tramo muy largo entre escribir y sonar la claqueta. El resultado de su retorno es impresionante. De eso se trató en realidad toda la película: regresos. No sólo Singer, sino también el elenco original que estuvo bajo su mando. Cuando escuché que Sir Patrick Stewart y compañía aparecerían junto con los actores de First Class inmediatamente tuve dudas. A veces, conseguir una buena química entre las mejores personalidades hollywoodenses puede ser una batalla que está perdida desde el inicio. Es sencillo entonces imaginarse qué tan difícil puede ser encontrar una dinámica satisfactoria entre dos repartos completamente distintos. La buena noticia es que Days of Future Past lo logra con excelencia y sobrepasa todas las expectativas.

     Esta película no es únicamente una buena adaptación a la pantalla grande de los cómics de X-Men: como cine, es una potente obra de arte que se apreciará en el futuro, ya que quedará considerada como una de las producciones a tener en cuenta por los demás directores que deseen hacer una adaptación exitosa con la meta de satisfacer tanto a los seguidores de las novelas gráficas como a la audiencia casual. Lo brillante en este caso, es que se obtuvo un equilibrio casi perfecto entre acción, comedia y drama; sin embargo, más allá de eso, se logró rectificar mucho del daño que en su tiempo causó X-Men: The Last Stand al complejo universo de X-Men. No entraré en detalles específicos de la trama, ya que creo que una buena parte de lo que hace funcionar esta séptima entrada es lo inesperada que llega a ser a causa de una serie de situaciones enrevesadas; no quiero quitarle a nadie la satisfacción que conlleva la revelación de dichas sorpresas.

     Singer se enfoca en explorar a fondo las turbulentas relaciones entre los mutantes, ya que son el eje principal del conflicto dramático. XavierMagneto y Raven quedan atrapados en un efectivo triangulo amoroso; y, a pesar de ser mutantes, demuestran tener sentimientos muy humanos. El sufrimiento que experimentan los personajes principales durante el transcurso del filme, producto de sus respectivos fracasos, reemplaza al cansado tema del rechazo (una alegoría que muchos consideran similar a la homofobia o xenofobia), puesto que ha sido el foco principal desde la primera entrega. Como resultado nos ofrece una narración sólida que cuenta con un impecable desarrollo de personajes, construida cuidadosamente para sacar a relucir lo mejor que puede ofrecer: el choque de dos generaciones de X-Men, la lucha que enfrentan por superar sus demonios y la esperanza de que el futuro puede cambiar, ya que no está escrito en piedra.

     Creo a sinceridad que X-Men: Days of Future Past es más que simplemente la mejor de las entradas en la saga de X-Men: es una de las mejores películas de superhéroes de nuestros tiempos.

Puntuación: 4.5/5
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Peter Domínguez es un escritor de ciencia ficción y fantasía oscura radicado en la República Dominicana. Publica regularmente en la revista bimensual miNatura, y ha sido colaborador por varios años en el Blogzine Zothique The Last Continent. Actualmente estudia Licenciatura en Letras en la Universidad Autónoma de Santo Domingo (UASD).