Reseña: The Purge (2013)

Advertencia: la siguiente reseña contiene detalles sobre el argumento y puede ser considerado como spoiler para los que no han visto aún esta película.

Charlie: En mi clase de Español, escribí una historia sobre un hombre cuyo amor es tan poderoso que puede matar personas, así que se corta su propio corazón.
Mary: Eso es tan tierno.
Zoey: Sabes, debió de cortarse el pene.
James: Zoey… ¡Zoey!
Mary: ¡Estamos cenando! ¡Nada de penes!

     The purge es una de las peores películas que he visto. Esta distopía ambientada en el futuro cercano falla completamente en proveer un comentario social significativo, al igual que en establecer una premisa creíble; de hecho, la idea en que está basada la trama me parece ofensiva, moralmente reprensible, equivocada, y sobre todo, condescendiente para la raza humana como especie.

     Una de las consideraciones filosóficas más complejas que podemos enfrentar es preguntarnos de dónde proviene el mal, y qué motiva a las personas a llevar a cabo sus malas acciones. El crimen, por ejemplo, es una de las actividades a estudiarse cuando se plantea tal interrogación. Lo complejo está en establecer una causa, puesto que existen múltiples posibilidades por las cuales un individuo comete un delito: puede ser motivado por la furia, la falta de recursos, el hambre, el estrés, alguna condición médica como la depresión; ser forzado a actuar contra su voluntad, convertirse en víctima de su sociedad o simplemente tratarse de un sociópata que disfruta del caos y la violencia. En fin, miles de posibilidades dificultan encontrar la raíz que promueve el comportamiento ilícito de los seres humanos. Este filme, sin embargo, estúpidamente decide reducir todas estas contingencias a una sóla ilógica respuesta a la difícil pregunta: que la causa de todos los males son nuestras emociones volátiles. Oh, pero si contáramos con una forma de poder ventilar, ¡entonces todo sería color de rosa! De eso se trata el evento conocido como "La purga".

     ¿Entonces debemos descartar todos los otros factores humanos que nos llevan a cometer actos delictivos, inmorales y de comportamiento extremo? Hacer tal cosa sería desnudar a las personas de su propia humanidad. ¿Motivaciones? ¡Qué va! Toma una almohada y presiónala contra tu rostro. Grita con todas tus fuerzas para dejar salir la frustración y de seguro se borrará todo chance de que en algún momento de tu vida vayas a lastimar a alguien. Esta es una idea de ciencia ficción completamente hueca y fracasada. El objeto principal en todo tipo de narrativa son los humanos. Al fragmentar nuestras cualidades con una visión bidimensional de uno de los aspectos más complejos e interesantes que poseemos, no sólo se desperdician completamente las oportunidades de presentar un mensaje social relevante para nuestra generación, sino que se desvirtúa completamente la identidad que poseemos, reduciéndola a nada más que una maniqueista propuesta tan vilmente absurda como lo es humillante.

     La película empieza con una pretenciosa y extravagante entrada en la que se escucha música calmante para crear una ironía con las imágenes de violencia que se muestran en contraste, como si nunca hubiésemos visto esta gastada técnica. The Purge tiene la tendencia de permitir que el comentario social se aleje del subtexto para que en una manera presuntuosa se paseé explícitamente por el diálogo de los personajes y el simbolismo barato que nos lanzan al rostro algunas de las escenas. Es como si el filme quisiera vociferar el mensaje y lo que debemos sentir al respecto. Situada el veintiuno de Marzo del 2022, la historia sigue a la familia Sandin, mientras se preparan para sobrevivir a La purga. Se trata de un evento anual en el que el crimen de cualquier tipo se vuelve legal desde las siete de la noche hasta las siete de la mañana. Durante ese período, ninguna autoridad asistirá a los ciudadanos. Aquí es donde aparece el primer problema con el guión. La purga crea una situación en la que todos pueden perder la vida, y sin embargo los personajes se lo toman con una calma ilógica y antinatural que parece hasta cómica de manera inadvertida. Resulta gracioso que faltando pocas horas para un evento de destrucción y aniquilación masiva, en el camino a casa se la pasen saludando a los vecinos y cenando tranquilamente en familia como si nada estuviese por suceder.

     Una escena en particular quedará plasmada en los anales de las peores e innecesarias escenas en la historia del cine. Es cuando Charlie, el hijo menor de la familia, hace un perturbador relato sobre un hombre que se arranca su propio corazón por amor. Zoey, la hija mayor, comenta que debió de cortarse el pene. Ambos hermanos se ríen y chocan los puños como si hubiesen logrado una gran hazaña mientras sus padres los regañan. Cómo esta escena escapó la preproducción y se coló en el corte final que enviaron a los cines es un misterio. Pero en fin. El diálogo es bastante débil, con aspiraciones a discursos filosóficos en la tradición de filmes como Fight Club, pero en esto falla rotundamente gracias al guión, que en sí parte de una premisa completamente ridícula que desacredita casi todo lo que la película en sí quiere dejar dicho. Las motivaciones de los personajes no están claras; se establecen muchos rasgos de personalidad en ellos, pero éstos no tienen una causa particular que los haga interesantes, ni se explora a fondo por qué son de esta manera. Simplemente se espera que los aceptemos como arquetipos vivientes. Zoey, por ejemplo, es un personaje completamente vacio, la típica adolescente en rebeldía cuyas razones de serlo tampoco son consideradas. Básicamente es un cliché andante.

     Se habla constantemente de E.E.U.U. como una nación que "ha nacido de nuevo", y sin embargo la sociedad en sí no ha cambiado en lo absoluto. Por todo el filme se repite el concepto de los "Nuevos Fundadores" y de como rescataron al país de su peor crísis en sólo cuestión de semanas con la milagrosa idea de la purga, pero nunca vemos nada sobre ellos ni se explica quiénes son, qué importancia tienen o qué rol en específico juegan en la política de este país. Su presencia no es imponente ni significativa para el filme, y rápidamente se deshechan como una herramienta más del guión para darle sentido a lo que ocurre sin tener que verdaderamente idear una buena razón. La película le recuerda constantemente a la audiencia que la purga funciona, pero nunca se explica cómo ni por qué; tampoco se puede derivar claramente cuáles son exactamente los beneficios que tiene. El error fatal es asumir que la violencia conduce a la pobreza, y no lo contrario. Peor aún, se expone que la expresión de la violencia reprimida de alguna manera tiene un efecto en disminuir la pobreza, ya que el guión asume que el crímen no es más que el resultado de una ira descontrolada, ignorando los múltiples factores que en realidad llevan a los individuos a quebrantar la ley. Y además, ¿acaso la violencia no genera más violencia? ¿Cómo es que se le permite a los ciudadanos salir durante la purga a matar indiscriminadamente sin esperar que enfrenten retribución? Dudo mucho que porque den las siete de la mañana será borrón y cuenta nueva para todos, no importa si esté legislado hasta por decreto. Si mi vecino mató a mi familia o amigos, no lo olvidaré nunca. ¿Cómo se considería entonces dicho impacto psicológico para los personajes en la historia? Pues se ignora, por supuesto.

     A lo que conduce esto eventualmente es a una aburrida y genérica trama en la que un vagabundo pide ayuda, y es refugiado de sus agresores por Charlie, quien se apiada de él y decide ayudarlo al desconectar las defensas en la casa de los Sandin a espaldas de su padre y madre. No me quedó otra que rascarme la cabeza cuando por alguna razón, los padres han dejado en las manos de Charlie, un niño de no más de doce años, el código que puede dejar expuesta a la residencia en donde se esconden de los eventos de la purga. Por otro lado, Zoey descubre que su novio se escabulló dentro de la casa antes de que activaran el sistema de seguridad, y es muy ingenua para darse cuenta de sus verdaderas intenciones, a pesar de que son bastante predecibles considerando el enojo que lleva contra James, el padre de Zoey, por oponerse a que sean pareja. Cualquiera con dos dedos de frente hubiese encontrado perturbador que alguien se colara en una residencia ajena e insitiera en tener una conversación de "hombre a hombre" con un sujeto que odia. Tienen una confrontación, y James mata al novio de su hija que, por cierto, a penas sabemos que se llama Henry y nada más.

     Pero un grupo de personas que sale a cazar durante la purga está muy enojado, puesto que una familia adinerada como los Sandin ha tenido el atrevimiento de refugiar un indigente. Teniendo miles de personas más que pueden matar, deciden desaprovechar el tiempo de este evento (que viene una sola vez al año) tratando de matar a uno solo, porque se les escapó. Y otra cosa: si es tan peligroso salir de noche durante la purga, ¿por qué ese grupo de maniáticos tiene a dos mujeres en bata? ¿No deberían ponerse algo que las proteja más, como chalecos antibalas y demás? El guión requiere que los "piscópatas" que acosan a la familia se vean intimidantes y perturbadores, pero los actores no hacen un buen trabajo en lograrlo. Más que parecer lunáticos aterradores, se comportan de forma cómica, como payasos que provocan risa en lugar de miedo. Y otra cosa: James trabaja como un experto en diseñar estos sistemas de seguridad, que es incluso el más popular de la cuadra y que decide usar para proteger a su familia; sin embargo, según sus propias palabras, "no está diseñado para manejar situaciones extremas". ¿Perdón? ¿Dices que es inútil en las emergencias? ¿Qué es la purga, entonces? ¿Un carnaval? La incompetencia del guión en esta parte es inexcusable. La violencia es redundante y deshumanizada; malos efectos generados por computadora para recrear la sangre cuando un personaje recibe un disparo, hacen al filme parecer de menor calidad que la que debería tener según su presupuesto. Por ello cada muerte se ve falsa, fuera de lugar.

     Como ciencia ficción, The Purge es un fracaso. Como entretenimiento básico, es también un fracaso. Esta película es el fondo del barril de la distopía en el cine. Ethan Hawke, que interpreta a James, protagonizó el papel de Vincent Freeman en Gattaca, una distopía de las más interesantes del siglo veinte, y que también analicé anteriormente en el blog. Verlo actuar aquí es sumamente depresivo e irónico, como si ahora estuviese en las dos caras de la moneda. Con personajes de cartón, y un nefasto guión, no puedo recomendar este filme a nadie que desee preservar su coeficiente intelectual intacto.

Puntuación: 0/5
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Peter Domínguez es un escritor de ciencia ficción y fantasía oscura radicado en la República Dominicana. Publica regularmente en la revista bimensual miNatura, y ha sido colaborador por varios años en el Blogzine Zothique The Last Continent. Actualmente estudia Licenciatura en Letras en la Universidad Autónoma de Santo Domingo (UASD).



  • Vicky

    Tan mala que ni siquiera merecía una critica de tan alto nivel como la que acabas de hacer querido Peter.

    • Gracias, mi querida Vicky; aprecio mucho tus comentarios. La reseña me tomó casi dos mil palabras, y la verdad es que tenía mucho que decir al respecto de esta atrocidad cinematográfica.

      Y quién sabe… tal vez vea la segunda parte y escriba mis mil a dos mil más.