Reseña: The Avengers (2012)

Advertencia: la siguiente reseña contiene detalles sobre el argumento y puede ser considerado como spoiler para los que no han visto aún esta película.

Loki: Los Chitauri están llegando. Nada va a cambiar eso. ¿A qué debo temer? 
Tony Stark: A Los Vengadores. Así es como decidimos llamarnos; somos algo así como un equipo. "Los héroes más poderosos de la Tierra" y todo eso.

     Considero que Spider-Man 2 (2004) y The Dark Knight (2008) están empatadas en el primer lugar como mejor película de superhéroe. The Avengers se acerca bastante, pero supongo que es un tanto inútil compararla con los filmes anteriormente mencionados, porque en lugar de centrarse en uno sólo, esta vez lo hace con un conjunto de ellos; es seguro decir que es lo mejor que se ha hecho hasta ahora en la categoría de "súper equipos".

     Joss Whedon desafió todas las espectativas como director, y llevó a cabo lo que fanáticos de Marvel esperaban de él desde el principio: balancear una trama consistente y sólida, humor inteligente, acción y sobretodo, una adaptación honorable del cómic a la pantalla que, en lugar de fotocopiar las historias ya contadas en el papel, presentara algo original en tono con el nuevo universo cinemático que la compañía de historietas había venido construyendo desde los respectivos épicos cinematográficos de Capitán América y Thor.

    La cantida de trabajo necesaria para llevar a cabo esta producción, es sin duda agobiante; el hecho de que todo haya resultado tan bien es increíble en cierto sentido. El trabajo del cineasta en este caso era tomar un elenco de protagonistas y equilibrar un guión donde todos sigan siendo la estrella. Y por si fuera poco, los actores de reparto también juegan un rol esencial en el arco de la historia. Era obvio que llevar a la pantalla grande un proyecto de esta magnitud enfrentaría dificultades infinitas; al final, tenía la sensación de que nos ofrecerían la misma basura descerebrada que los estudios vomitan cada verano como un pretexto para sacarle dinero a la audiencia como lo hacen cada vez que llega la temporada favorita de Hollywood. No podía estar más equivocado, y cuánto me alegro por eso.

    Loki (Tom Hiddleston) regresa con un plan para dominar la Tierra y humillar a su hermano: le promete a un misterioso ser llamado El Otro que si éste le concede su ejército, los Chitauri, a cambio el dios robará para él un cubo de poder conocido como Tesseract (se trata de un objeto que puede crear agujeros de gusano, entre otras cosas), actualmente bajo la custodia de S.H.I.E.L.D. Luego de una impresionante secuencia en la que obtiene por la fuerza el artefacto controlando mentalmente a muchos de los agentes como Hawkeye (Jeremy Renner), escapa de la instalación secreta luego de extraer el cubo con éxito bajo las narices del mismo Nick Fury (Samuel L. Jackson) al igual que de su agente número uno, Maria Hill (Cobie Smulders). Debido a esta emergencia, es necesario reunir a varios de los héroes, poniendo en marcha así la iniciativa Avengers que la organización estuvo preparando originalmente en caso de que haya que contener una situación crítica en la que sea necesario defender el planeta con todo el poder disponible (¿y qué mejor para esto que un grupo de humanos superpoderosos con un dios y el increíble Hulk?).

     Es cierto que el aspecto narrativo del filme no es más grueso que lo que acabo de describir en el párrafo anterior. En el caso de The Avengers, esto no es una debilidad. Históricamente, Marvel se ha destacado más en el desarrollo de personajes, la entretenida acción y el conflicto de ser superhéroe que en historias sobrecargadas de elementos complejos. Esto no quiere decir que tengan únicamente cómics de poca intriga y sin substancia, si no que su estilo para relatar difiere de las normas establecidas por otras compañías como sus rivales DC. Transferir esta práctica al cine fue lo que permitió que cada personaje se destacara y a su vez complementara a los otros tan eficazmente. Whedon se toma su tiempo para enseñarnos por qué y cómo se forma el equipo, pero también muestra que al empezar, la dinámica entre estos no existía hasta que encontraron una causa común; la razón por la que empiezan a trabajar juntos es igualmente brillante: Nick Fury ejecuta un desesperado plan en el que aprovecha la muerte de uno de sus agentes, Phil Coulson (Clark Gregg), a manos de Loki para animar al Capitán América y compañía a dejar a un lado sus diferencias y así salvar al mundo. Lo gracioso es que aunque la intención es noble, debe recurrir a una sucia manipulación que elabora sin remordimientos.

    Hay mucho que decir sobre las relaciones entre los miembros de este peculiar consorcio. Steve Rogers y Tony Stark chocan una y otra vez durante casi toda la duración del filme. Bruce Banner se presenta como alma torturada y existe un patetismo que el resto de los Avengers notan y por ello le compadecen, como es el caso de Black Widow (Scarlett Johansson). Thor y Loki también son magníficos siendo némesis el uno del otro.

     The Avengers ha cimentado la base para un nuevo subgénero dentro de las películas de superhéroes: los súper equipos, es decir, filmes sobre un grupo de héroes que deben unir sus fuerzas para protegernos. Con Justice League justo al doblar la esquina, me parece razonable especular que pronto estarán de moda. Si el resto sigue el ejemplo de Marvel (o mejora la fórmula que ya han expuesto) entonces nos depara un excelente futuro a los seguidores de los cómics.

Puntuación: 5/5
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Peter Domínguez es un escritor de ciencia ficción y fantasía oscura radicado en la República Dominicana. Publica regularmente en la revista bimensual miNatura, y ha sido colaborador por varios años en el Blogzine Zothique The Last Continent. Actualmente estudia Licenciatura en Letras en la Universidad Autónoma de Santo Domingo (UASD).