Reseña: Daredevil T01E02 “Cut Man” (2015)

Advertencia: la siguiente reseña contiene detalles sobre el argumento y puede ser considerado como spoiler para los que no han visto aún este episodio.

Matt Murdock: Somos Murdocks, nos golpean mucho.
Jack Murdock: Sí, supongo que es cierto.
Matt Murdock: Pero nos levantamos. ¿Cierto, papá? Siempre nos levantamos.

     Cut Man es una de las mejores horas de televisión entre todas las que han sido creadas para un superhéroe. El episodio no tiene una trama profunda, pero por una buena razón: para permitir que los personajes interactúen y se desarrollen; que construyan relaciones reales entre ellos y para que la audiencia pueda conocer más sobre el pasado de Matt Murdock al igual que su decisión de convertirse en un vigilante que protege a los habitantes de Hell's Kitchen.

     Murdock es descubierto medio muerto en un contenedor de basura por Claire Templev (interpretada por Rosario Dawson), quien se encarga de cuidarlo mientras está inconsciente, y de curar sus heridas. El problema que surge rápidamente es que ella ha visto su rostro, y también descubrió que es ciego. Dawson y Cox tienen bastante química mientras comparten escenas; el tono sarcástico e ingenioso que Dawson aplica en su actuación como Claire es un buen atributo que le resta importancia al típico rol del interés amoroso femenino que vive en constante preocupación por el bienestar del héroe. Por ejemplo, Templev afirma, con un tono de humor seco, que lo último que necesita es un extraño muerto en su sillón, y la investigación policíaca que dicho evento conllevaría como consecuencia.

     Mientras Claire se encarga de curar a Murdock, a la misma vez trata de llegar al fondo de por qué él ha decidido tomar la justicia en sus manos. Aunque al principio Matt se siente expuesto y no desea revelar más secretos a esta desconocida, según le va conociendo empieza a desarrollar una relación de confianza hasta el punto de considerarla una aliada. Mientras tanto, Foggy y Karen pasan una noche de parranda ya que ésta no desea regresar a su apartamento, donde recordará el trauma que experimentó durante el primer episodio, cuando ejecutaron a su compañero de trabajo y le incriminaron de dicho asesinato.

     Todas estas partes del episodio trabajan muy bien, pero la verdadera fortaleza recae en los flashbacks que nos muestran a mayor profundidad el pasado de Matt Murdock mientras de niño vivía con su padre. En estas escenas, le vemos lidiar con su ceguera mientras se acostumbra a una vida sin tener visión. Sin embargo, es el personaje de Jack Murdock (interpretado por John Patrick Hayden) quien otorga la mayor dimensión emocional y complejidad dramática a la historia. Hay algo inherentemente trágico de los boxeadores: no importa cuanto dinero consigan luchando, la realidad es que el daño físico y emocional que puede resultar de este deporte siempre será un alto precio a pagar. Jack no es un campeón: es un peleador fracasado con un récord de peleas abismal, y que debe arañar en el cuadrilátero el próximo cheque para pagar la renta. Hayden nos ofrece una excelente actuación que retrata perfectamente la naturaleza del personaje: es tonto, poco educado y algo tosco, pero su honestidad de hombre común y trabajador que sólo quiere lo mejor para su hijo es suficiente para ganar nuestro cariño hacia él.

     Para poder mantener a su hijo y proveerle de la educación que se merece, Jack accede a perder peleas por dinero según le convenga a la mafia, aunque no acepta perder por nocaut en el ring. Le gusta alardear de que a pesar de sus derrotas, nunca ha sido noqueado. Cuando por fin le toca una pelea contra Creel, un oponente que podría ayudarle a lanzar su carrera, se rehusa a perder porque le piden lanzarse a la lona para fingir un K.O. Eventualmente es convencido por los mafiosos, los cuales argumentan que debería pensar en el futuro de su hijo. Matt, ahora con los sentidos agudizados por el accidente que le hizo perder la vista, escuchó todo lo que le ordenaron hacer a su padre durante el combate arreglado. En una impactante escena emocional, su hijo apela a su orgullo como peleador y al sentido que tiene de hacer lo correcto, recordándole que los Murdocks siempre se levantan de nuevo cada vez que caen. Jack, a través de un allegado, apuesta todo a su favor en una victoria por nocaut. Le ordena a su amigo que deposite el dinero en una cuenta a nombre de Matt, y se despide de la madre de su hijo mientras le ruega que cuide de él cuando ya no esté. Jack gana la pelea como lo había previsto, y por un breve momento considera escapar, hasta que escucha el clamor del público; mucho se dice en esta escena sin pronunciar palabras. ¿Qué era lo que pasaba por su mente en ese momento? Me gusta pensar que se dio cuenta de que la única manera de salvar a su hijo y asegurar su futuro era sacrificándose. Si la mafia lo mataba, estarían las cuentas ya saldadas y no irían a por Matt. Cuando es asesinado, la carga emocional que produce en el joven Matt Murdock es discreta y sutil, pero efectiva. El sufrimiento no se apodera de Matt en un momento de euforia, sino que parece guardarse dentro suyo, mientras se acurruca junto al cadáver de su padre. John Patrick Hayden y Skylar Gaertner hacen muy buen dúo como padre e hijo, respectivamente. Drew Goddard  sigue ofreciendo un guión de alto calibre. Los diálogos son profundos, y nos hacen cuestionar las motivaciones de Murdock, al mismo tiempo que los vistazos a su pasado poco a poco nos llevan a justificarle. Debo decir que me ha encantado el estilo de dirección de Phil Abraham, que parece filmar estos episodios como mini-películas, con una cinematografía similar a un largometraje.

     Como un interesante estudio psicológico, Cut Man se sitúa entre los mejores episodios que he visto en una serie de televisión. El drama es potente, y me tuvo en lágrimas en una que otra ocasión. La acción está casi ausente hasta una espectacular escena final en la que el vigilante enmascarado se enfrenta a una docena de mafiosos en su guarida a pesar de estar herido, para rescatar al niño que fue raptado al final del episodio piloto. Matt se quita la máscara cuando va a salvar al muchacho para no asustarle. Lo que queda sugerido en esta escena final es que Murdock se veía a sí mismo en el chico, y su meta era no sólo rescatarlo a él, sino también en un sentido metafórico a sí mismo. Bravo. La humanidad necesita más capítulos como este transmitidos en la pantalla chica.

Puntuación: 5/5
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Peter Domínguez es un escritor de ciencia ficción y fantasía oscura radicado en la República Dominicana. Publica regularmente en la revista bimensual miNatura, y ha sido colaborador por varios años en el Blogzine Zothique The Last Continent. Actualmente estudia Licenciatura en Letras en la Universidad Autónoma de Santo Domingo (UASD).