Reseña: 30 Days of Night (2007)

Advertencia: la siguiente reseña contiene detalles sobre el argumento y puede ser considerado como spoiler para los que no han visto aún esta película.

No hay escape. No existe esperanza. Sólo hambre y dolor.

      30 Days of Night es una película que pide a gritos un mejor guión. Lo trágico es que su premisa es brillante, pero el talento detrás del libreto no supo que hacer con una idea tan espectacular. Las labores de escritor caen en las manos de Steve Niles, Stuart Beattie y Brian Nelson, cuya tarea era adaptar a la pantalla grande el cómic ideado por el mismo Steve Niles y Ben Templesmith. Es obvio que este equipo creativo no pudo canalizar un producto efectivo, y el filme sufre bastante como consecuencia. Es una lástima porque esta entrega del director David Slade cuenta con una tremenda dirección y cinematografía, gracias también al director de fotografía Jo Willems. En términos de atmósfera, Slade sabe capturar perfectamente la desesperación de un pequeño pueblo que ha sido azotado por una plaga de vampiros. El tono post-apocalíptico que invoca a poca escala resulta muy interesante, pero la exploración de temas más complejos en este es ineficiente e insatisfactorio.

     La historia está ambientada en Barrow, Alaska, un pequeño pueblillo donde una vez al año la noche dura treinta días completos. Es en este lugar en el que un rebaño de vampiros decide alimentarse gracias a las condiciones óptimas a su favor. Estos vampiros son bastante diferentes a los zombis que estamos acostumbrados a ver en las películas como Dawn of the Dead de George A. Romero, o 28 Days Later de Danny Boyle (aunque cabe destacar que algunos elementos lo acercan más al filme de Boyle, como el hecho de que los vampiros son bastante ferales y se mueven con celeridad). Las criaturas de la noche en este universo son inteligentes, pero salvajes; torturadas, pero sedientas de sangre. Danny Huston hace un papel magnífico como Marlow, el lider de la horda. Muy poco se revela de quiénes son y de dónde provienen, pero a pesar de ello Huston interpreta a Marlow de tal manera que inmediatamente captura la atención de la audiencia. Es un personaje interesante, sus motivaciones son misteriosas y queremos conocer más sobre él. Lamentablemente, la historia no provee respuestas. Josh Hartnett y Melissa George asumen el rol de los protagonistas, Eben Oleson y Stella Oleson. Nuevamente, el filme establece elementos narrativos sin conclusión. Estos dos personajes estuvieron casados, y algo sucedió entre ambos que los obligó a separarse. ¿Qué, específicamente? Otro misterio que el guión se rehúsa a responder. Lo inquietante de esto es que en ningún momento se presentan como personas irracionales, que se odien, o que algo catastrófico haya sucedido entre ellos. De hecho, si acaso las cosas parecen estar bien: se comunican, comparten de una buena química, y se cuidan mutuamente con bastante afecto. Esto lamentablemente deja a los personajes huecos. En un momento determinado, Stella proclama en lágrimas que desearía haber perdonado a Eben antes. ¿Perdonarlo de qué? Lo siento, pero el desarrollo de personajes no trabaja de esta manera. Si los creadores esperaban que tuviésemos algún tipo de inversión emocional en esta parte de la historia, era necesario en algún momento aunque sea aludir a algo que se asemeje a un hecho que pudiese separar de tal manera a estos dos.

     Otro personaje desperdiciado, llega de la mano de Mark Boone Junior, un fantástico actor que interpreta al cansado y gruñón Beau Brower, que en el fondo tiene un buen corazón. Otra vez se nos presentan muchos detalles y pocas explicaciones. Aparentemente, Brower desea sentirse parte del pueblo y Eben lo sabe. ¿Cómo lo sabe Eben? ¿Por qué Desea Brower sentirse parte del pueblo? ¿Es acaso un forastero que se mudó hace poco tiempo? ¿Por qué se sacrifica para salvar las vidas de personas que no lo han hecho sentir bienvenido en el pueblo? Todas estas preguntas y más no tienen respuesta en el mediocre libreto que es culpable de un sinnúmero de fallos más. Otro ejemplo de esto es el personaje de "El extraño", quien es una obvia referencia a Renfield en Dracula de 1931; resulta fascinante ver una encarnación tan moderna del mismo personaje. Tenemos a una persona desquiciada que quiere servir a sus amos vampiros y aspira a convertirse en uno de ellos. En Dracula, sin embargo, sabemos que Renfield es como es porque el Conde lo transforma en contra de su voluntad en uno de sus secuaces. En 30 Days of Night por otro lado, no sabemos absolutamente nada de las motivaciones de El extraño, simplemente que las tiene; es decepcionate ya que Ben Foster, que interpreta dicho papel, es un actor fenomenal y con mucho talento logra hacer su rol creíble y escalofriante. Al final, sus amos no le dan lo que desea y deciden acabar con su vida. ¿Quién era, y por qué quedó desquiciado? ¿Cuál es su motivo para desear ser un vampiro? ¿Por qué Morrow lo traiciona y no lo transforma en un vampiro? Estas son preguntas para un mejor guión.

     Si fuese a destacar el mayor logro de este filme, diría que el departamento de arte y maquillaje son los grandes campeones de esta producción. Cada set es estupendo, y el maquillaje es soberbio. El diseño de los vampiros es un poco extraño, pero amenazante y perturbador. Tienen una cualidad que evoca cierto aspecto de Nosferatu, eine Symphonie des Grauens combinado con la ferocidad de las bestias salvajes predadoras. Los detalles sobre ellos en la historia, lamentablemente, son inconsistentes y terminan perjudicando cualquier asunto lógico concerniente a estos. En algunas escenas, son tan rápidos que pueden alcanzar a un automóvil a toda velocidad; en otras, son tan lentos que pueden ser empujados por humanos a una trituradora gigante que los hace pedazos. A veces los disparos les afectan, a veces no. En muchos casos son inteligentes y demuestran ser civilizados, pero también actúan como bárbaros sedientos de sangre. Una escena en específico me viene a la mente, cuando encuentran a una pequeña niña transformada en vampiro y resulta ser el hermano menor de Eben quien la decapita para sorpresa de todos. ¿Por qué se han sorprendido? En ningún momento la historia nos dejó saber que era un cobarde o debilucho; en realidad, nunca nos dijo nada acerca de él. ¿Cuál es el propósito de esta escena? Más adelante Eban no le permite continuar luchando contra los vampiros porque es muy joven, entonces, ¿por qué incluirla? Si el propósito era establecer que su hermano menor es un personaje competente y valiente, el esfuerzo es desperdiciado.

     El clímax del filme es lo más ridículo de toda la película. Eben decide sacrificarse para salvar al resto de los sobrevivientes del ataque, y para lograrlo decide inyectarse con sangre infectada con lo que supongo es el "virus" del vampiro. Digo supongo porque, nuevamente, el libreto no me dice absolutamente nada sobre este detalle. El punto es que en el proceso de transformación a vampiro, el infectado retiene su humanidad por un tiempo antes de convertirse, y Eben desea utilizar la fuerza sobrenatural de las criaturas para luchar contra ellas. Pero la razón por la que esto sucede tiene poco sentido. Eben decide hacer este sacrificio porque vio a su amigo transformarse en un vampiro y preservaba algunos de sus recuerdos; pero casi de inmediato estuvo sediento de sangre y no pudo contenerse, intentando beber la sangre de Eben. Pero Eben dura todo un día con el virus, y nunca siente ni siquiera un poquito de sed. Y esto no es lo peor de lo que resulta de este absurdo clímax; con sus nuevos poderes, Eben enfrenta a la horda, que por alguna razón ilógica decide apartarse y dejar que luche solo contra Morrow. La batalla entre ambos es estúpida y sin sentido, y no ayuda para nada que Morrow es vencido en una hilarante escena en la que Eben imposiblemente le entierra su brazo en la cara como si fuese un taladro. Y eso es todo. Por arte de magia, ya ningún otro vampiro desea luchar y simplemente se retiran. ¿Por qué no quieren pelear una vez muerto su líder? ¿Dependía su convicción de luchar de que Morrow estuviese con vida? Si es así, ¿por qué? Claramente pueden vencer a Eben si se agrupan contra él, y luego darse un festín bebiendo la sangre del resto del pueblo… si están tan sedientos, ¿por qué no lo hacen? ¿A dónde se dirigen ahora que se van? Como dije antes, preguntas para un mejor guión.

Puntuación: 2/5
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Peter Domínguez es un escritor de ciencia ficción y fantasía oscura radicado en la República Dominicana. Publica regularmente en la revista bimensual miNatura, y ha sido colaborador por varios años en el Blogzine Zothique The Last Continent. Actualmente estudia Licenciatura en Letras en la Universidad Autónoma de Santo Domingo (UASD).