Elite: Dangerous y el mundo de la simulación espacial (Parte 3)

En el horizonte

Los planetas vienen completos con vasta información sobre su estructura, tales como gravedad, masa, temperatura, tipo de atmósfera, volcanismo presente, período orbital, elementos presentes, y mucho más. El cuidado al detalle y realismo es sorprendente, y da un significado mayor a la exploración. Por supuesto, los planetas implican muchas cosas más para los jugadores que no tienen interés por la exploración; muchos planetas cuentas de bases planetarias en las que pueden aterrizar sus naves y encontrar misiones, bienes para comercio, y donde también puede reabastecer sus naves.

     La primera expansión de Elite: Dangerous fue lanzada en Diciembre 15 del 2015. Estaría dividia en cinco partes. Planetary Landings que vendría en la versión 2.0 del juego, The Engineers​ en la 2.1, The Guardians para 2.2, The Commanders en la 2.3, y por último, The Return para la 2.4. La primera fase de la expansión introdujo la posibilidad de ponder aterrizar en planetas rocosos, metálicos y mixtos que no cuentan de una atmósfera. Según Frontier Developments, esto constituye el 61% de los planetas que se encuentran disponibles actualmente en toda la galaxia. Esta mecánica de juego vino preparada con un sistema de transición del espacio al terreno de los cuerpos celestes, mediante generación por procedimientos, la técnica que ha permitido a la compañía anteriormente generar 400 billones de sistemas solares. Una vez una nave ha aterrizado en la superficie, si lleva consigo un hangar de SRV (Surface Recon Vehicles, vehículos de exploración de superficie), puede desembarcar en uno de estos vehículos tipo Rover como el Curiosity que actualmente se encuentra en Marte. De ahí el jugador puede pasar a explorar la superficie del planeta, y utilizar el SRV para investigar puntos de interés, luchar contra drones y saquear bases, al igual que obtener recursos como metales y minerales que puede extraer de las formaciones rocosas en el planeta. Cada planeta tiene una composición distinta, y por lo tanto el tipo de elemento que se encuentra en él, al igual que la cantidad, varía dependiendo de la constitución del mismo. Estos valores pueden estudiarse en el mapa del sistema solar al seleccionar el planeta, y también se puede explorar su superficie con un mapa adicional que está disponible al seleccionar un planeta en el que sea posible aterrizar. Los planetas vienen completos con vasta información sobre su estructura, tales como gravedad, masa, temperatura, tipo de atmósfera, volcanismo presente, período orbital, elementos presentes, y mucho más. El cuidado al detalle y realismo es sorprendente, y da un significado mayor a la exploración. Por supuesto, los planetas implican muchas cosas más para los jugadores que no tienen interés por la exploración; muchos planetas cuentas de bases planetarias en las que pueden aterrizar sus naves y encontrar misiones, bienes para comercio, y donde también puede reabastecer sus naves. El SRV cuenta con armamento y escudo, y puede defenderse de las amenzas muy bien. Por supuesto, los jugadores pueden utilizarlos para luchar unos contra otros, hacer carreras en la superficie de los planetas o colaborar para completar misiones.

     La actualización The Engineers​ fue lanzada en el parche 2.1, el 26 de mayo del 2016. Este parche introdujo un cambio que resulta controversial hasta el día de hoy: un grupo de ingenieros expertos, que luego de obtener acceso a ellos, el jugador puede obtener reputación realizando tareas que le asignan para luego poder conseguir las mejores modificaciones que pueden aplicarles amódulos y armas del jugador. Muchos han criticado el hecho de que estas modificaciones han afectado el balance del juego, particularmente en el combate de jugador contra jugador. Otros señalan que la naturaleza al azar de cómo se aplican las modificaciones transforman a los ingenieros en un juego de ruleta, y que las mejores modificaciones llegan por suerte, o por pasarse horas intentando conseguir una y otra vez los materiales necesarios hasta tener el resultado más óptimo. Entre los beneficios que está actualización trajo, está el hecho de que ahora las naves pueden incrementar la capacidad de módulos internos, tales como la planta de energía de las naves, o el módulo que permite el desplazamiento a la velocidad de la luz. En muchos sentidos, The Engineers le ha permitido a los jugadores llevar al máximo las capacidades de las naves.
 

La actualización The Commanders fue un tanto controversial, ya que para muchos el aspecto de tripulación fue un tanto básico y decepcionante. Además, los incidentes de jugadores molestosos intentando causar problemas en las naves de otros incrmentaron, ya que otorgaban acceso a ciertos sistemas críticos de las naves.

     The Guardians, que vino en el parche 2.2 el 25 de Octubre del 2016, introdujo una mecánica nueva para las naves que tuviesen suficiente espacio para instalar un hangar de naves menores, pequeñas naves de combate que pueden desembarcar de la nave madre y asistirla en combate. Estas mini-naves de combate son ágiles, rápidas, y mortíferas. El jugador puede tomar control de una de ellas, o puede enviar a miembros de su tripulación que puede contratar en las diferentes estaciones del juego, para que las piloteen y le asistan en combate. Los pilotos pueden ascender en rango justo como los jugadores, pero una vez que mueren, se pierden para siempre, y es necesario contratar y volver a entrenar uno nuevo. Esta actualización trajo una nueva nave, el Beluga Liner, y consigo las misiones de turismo. Esta nueva mecánica de juego permite a los jugadores equipar su nave como un navío turista para transportar pasajeros, llevarlos a diferentes destinos, o simplemente completar una misión donde desean ver puntos de interés que son lugares populares de visita.
 

     El 11 de Abril del 2017, Frontier estrena el parche 2.3, conocido como The Commanders. Lo nuevo que trajo este contenido es que por primera vez le permite al jugador crear físicamente a su piloto, y además le permite ver dentro de la cabina de la nave. Y por supuesto, otro gran cambio es que permite a los jugadores iniciar una sesión de juego en la misma nave, donde pueden actuar como tripulación de una nave de gran tamaño, con un máximo de tres jugadores en total. Los roles que pueden desempeñar son piloto, artillero, y piloto de soporte en una mini-nave. La actualización fue un tanto controversial, ya que para muchos el aspecto de tripulación fue un tanto básico y decepcionante. Además, los incidentes de jugadores molestosos intentando causar problemas en las naves de otros incrmentaron, ya que otorgaban acceso a ciertos sistemas críticos de las naves. Frontier respondió a estos problemas de seguridad en el parche 2.3.10, instaurando un mecanismo de seguridad que les permitiría a los jugadores determinar cuanto control otros miembros de la tripulación tendrían sobre sus sistemas. Otro aspecto criticado de este parche es el hecho de que pasó mucho tiempo en beta, sin embargo la versión oficial estuvo abarrotada de problemas técnicos. Otras cosas de interés que se agregaron en esta versión fueron las bases en asteroides, las meganaves, y por supuesto el inicio de la actualización 2.4, muchas pistas y lugares que pertenecen a los targoides, la raza alienígena de Elite.

    Al momento de esta publicación, el parche 2.4 no ha sido puesto en marcha aún, pero muchos detalles han surgido de lo que viene durante esta actualización. Sabemos que The Return se enfocará en el regreso de los targoides, y qué sucederá cuando interactuemos con ellos. ¿Guerra, diplomacia? Sólo el tiempo lo dirá. Pero con este parche podemos esperar nuevas estructuras alienígenas que los jugadores podrán explorar en sus SRV, al igual que nuevas armas con la capacidad de poder dañar las naves targoides, si acaso el jugador así lo desea. Esta actualización aún está ligada a mucho misterio, y nos hace falta saber el espectro completo de detalles que vendrán con ella en el parche 2.4, pero por ahora otras cosas nuevas que sabemos están confirmadas son lapas que reparan el daño del casco de la nave, nuevas recetas que nos permitirán producir lapas, y misiones de rescate.

Más allá de la frontera

Elite tiene un futuro brillante por delante, y es sin lugar a dudas el mejor y más completo juego de simulación espacial en el mercado, a pesar de sus fallas y de que aún está en desarrollo. Cuando se trata de fantasear sobre las posibilidades, es muy fácil no poner los pies sobre la tierra, y esperar que Frontier y Braben realicen un milagro de la simulación espacial, pero la realidad es que un juego como este toma tiempo y requiere que los jugadores tengan paciencia mientras va tomando forma.

      ¿Qué depara el futuro a Elite: Dangerous? Muchas cosas. Aunque el 61% de los planetas son aterrizables, todavía queda el 39% restante. Es obvio asumir que el siguiente paso para Elite debe ser permitir el aterrizaje en planetas con atmósfera, y crear una mecánica de vuelo atmosférico satisfactoria. Por supuesto, también está el reto que enfrenta Frontier de cómo va a generar por procedimientos un planeta similar a la tierra con fauna y flora. Tampoco podemos olvidar la promesa de David Braben durante la campaña original de Elite de que en el futuro los jugadores podrán dejar sus naves y caminar por planetas y estaciones, al igual que combatir con armas en modo primera persona, muy similar a lo que está haciendo actualmente Star Citizen. Pero hay que reconocer también que todas estás cosas son, ahora mismo deseos que no se han hecho realidad aún. Sabemos que los planetas vaciós y rocosos con atmósfera como Marte están siendo trabajados ya por Frontier, y vendrán pronto. Braben también ha mencionado que quiere incorporar una mecánica donde los jugadores puedan entrar a la atmósfera gaseosa de un gigante de gas para interactuar con ella.

    Elite tiene un futuro brillante por delante, y es sin lugar a dudas el mejor y más completo juego de simulación espacial en el mercado, a pesar de sus fallas y de que aún está en desarrollo. Cuando se trata de fantasear sobre las posibilidades, es muy fácil no poner los pies sobre la tierra, y esperar que Frontier y Braben realicen un milagro de la simulación espacial, pero la realidad es que un juego como este toma tiempo y requiere que los jugadores tengan paciencia mientras va tomando forma. Como está hoy en día, a pesar de todo, llamaría a Elite: Dangerous un éxito, y un juego que ha impulsado la carrera de los simuladores espaciales con resultados mixtos como No Man's Sky, pero sin duda ha sido responsable de revitalizarlo y traerlo a la era moderna.

Puntuación: 4.5/5
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Peter Domínguez es un escritor de ciencia ficción y fantasía oscura radicado en la República Dominicana. Publica regularmente en la revista bimensual miNatura, y ha sido colaborador por varios años en el Blogzine Zothique The Last Continent. Actualmente estudia Licenciatura en Letras en la Universidad Autónoma de Santo Domingo (UASD).