Elite: Dangerous y el mundo de la simulación espacial (Parte 1)

En esta serie que contará de tres partes, mi meta será explorar el videojuego Elite: Dangerous y lo que significa para el género de los simuladores espaciales. 

Aunque simple, para su tiempo Elite fue un juego revolucionario que inspiró a muchos otros videojuegos modernos a construir mundos persistentes, tales como Eve OnlineFreelancer y la serie de juegos X.

¿Qué es Elite?

     Imagina una galaxia con más de 400 billones de sistemas solares a tu disposición, listos para ser descubiertos y explorados. Gracias a Elite: Dangerous, uno de los sueños del género de simulación espacial hoy se ha hecho realidad. En 1984, David Braben e Ian Bell desarrollaron Elite, publicado por Acornsoft para la BBC Micro y las computadoras Acron Electron. Fue conceptualizado como un videojuego espacial de comercio y combate, que colocaba al jugador al mando de su propia nave espacial y le permitía explorar varios sistemas solares a su gusto, y descubrir su propia manera de jugar e interactuar con el contenido que el juego tenía que ofrecer.

     Aunque simple, para su tiempo Elite fue un juego revolucionario que inspiró a muchos otros videojuegos modernos a construir mundos persistentes, tales como Eve Online, Freelancer y la serie de juegos X. A pesar de su popularidad y su módico éxito en los años 80, sólo dos secuelas serían producidas. Una en 1993 bajo el nombre de Frontier: Elite II y en 1995 como Frontier: First Encounters. La compañía Frontier Developments, a cargo de la franquicia en el día de hoy, fue fundada en 1994 y es dirigida por uno de los creadores originales de Elite, David Braben. No sería hasta dentro de casi dos décadas, sin embargo, que se produciría la cuarta entrega. Con una fuerte visión en mente de lo que Elite debería convertirse en el futuro, Braben y Frontier Developments dedicaron todos sus recursos y esfuerzos a una campaña de Kickstarter que daría como fruto a Elite: Dangerous en el 2014.

     El mundo de los simuladores espaciales cambiaría para siempre. Para lograr la gran hazaña de traer esta nueva entrada en la serie de Elite al mercado moderno, Frontier Developments apostó por nuevas tecnologías que pudiesen lograr la inmesa escala de nuestra galaxia. Utilizando una serie de algoritmos mediante una técnica conocida como generación por precedimientos, los desarrolladores del juego crearon un sistema que han denominado como la Forja Estelar. Este impresionante sistema es capaz de modelar la Vía Láctea en tamaño real, utilizando suplementos cartográficos de la NASA y otras herramientas disponibles que detallan la estructuración de nuestra galaxia. En algunos años luego de una campaña exitosa recolectando fondos para poder crear el juego, Braben y su compañía trajeron Elite: Dangerous al mercado con una promesa de que sería desarrollado contenido para este título por más de una década. Muy pronto, Elite se transformaría en el estandar moderno por el que se medirían los simuladores espaciales consecuentes.

No hay nada que puedas lograr en la nave más poderosa del juego que no sea posible realizar en la más básica disponible. Este diseño obliga al jugador a concentrarse en encontrar una actividad que disfrute en vez de ocupar todo su tiempo en conseguir lo más caro y mejor del juego. Se podría decir que como simulador espacial, el aspecto más importante de Elite: Dangerous es su capacidad de recrear una experiencia geniuna en la que el jugador puede adentrarse a lo que significa ser un piloto de una nave espacial.

Deja tu huella por la Vía Láctea

     Fiel a los juegos anteriores, Elite: Dangerous cumple la promesa de ser una historia continua, sin principio o final, al igual que de naturaleza abierta; puedes hacer lo que quieras, cuando quieras, de la manera que desees. No tienes restricciones, obligaciones, ni caminos predeterminados. ¿Sientes ganas de explorar? ¿combatir? ¿comerciar? Lo que sea de tu interés, está en tus manos lograrlo. Elite simplemente te da una nave espacial, un puñado de créditos, y te lanza de frente a una aventura que tiene a toda la galaxia como tu salón de juegos. Sin lugar a dudas puede parecer una tarea abrumadora durante las primeras horas; una sobreabundancia de información, mecánicas de juego y tutoriales son abruptamente revelados a un piloto novicio con el porpósito de que pueda acostumbrarse a su nueva tarea al mando de una nave. Para muchos, éstas primeras horas serán primordiales al determinar si el juego será de su gusto. Después de todo, no se trata de un título común y corriente, dado que no te recompenza inmediatemente, sino que espera que dediques tiempo y tengas paciencia para poder progresar. 

     No hay nada que puedas lograr en la nave más poderosa del juego que no sea posible realizar en la más básica disponible. Este tipo de diseño obliga al jugador a concentrarse en encontrar una actividad que disfrute en vez de ocupar todo su tiempo en conseguir lo más caro y mejor del juego. Se podría decir que como simulador espacial, el aspecto más importante de Elite: Dangerous es su capacidad de recrear una experiencia geniuna en la que el jugador puede adentrarse a lo que significa ser un piloto de una nave espacial. Y es una experiencia que no es para todo tipo de persona, ya que no es lineal, ni te lleva de la mano hacia caminos trazados con anterioridad a través de una historia prefabricada como en otros juegos populares. La narrativa que emplea se desarrolla y amplia a través del mundo propio, mediante noticias que se pueden leer en Galnet, una red de noticias virtual dentro del juego, las acciones de los diferentes grupos existentes de jugadores, y por medio de lo que los creadores del juego denominan como la Simulación de Trasfondo, un sistema dinámico que permite y registra eventos que van dando forma al estado de la galaxia tales como: guerras, catástrofes económicas, expansiones y períodos de afluencia en los sistemas que están habitados por humanos, gobernador por un superpoder y poseen una economía particular.

     Elite: Dangerous es una galaxia viviente. Y aunque no es completamente sandbox como Eve Online, la libertad que garantiza es suficiente para sumergirse y perderse durante horas como un comandante más a cargo de su propia nave en este océano de pilotos que desean también contar su propia historia mientras dejan su marca en el universo.

Frontier Developments ha hecho un esfuerzo enorme por simular planetas, soles, cinturones de asteroides y otros fenómenos espaciales a la par con cómo la ciencia describe que suceden en nuestro espacio.

La ciencia detrás de Elite: Dangerous

    Para David Barben, que su videojuego sea lo más compatible con la realidad científica es una prioridad. Aunque por supuesto algunos compromisos tuvieron que llevarse a cabo para que el juego existiera —el más grande siendo que existe la capacidad de viajar a la velocidad de la luz—, Frontier Developments ha hecho un esfuerzo enorme por simular planetas, soles, cinturones de asteroides y otros fenómenos espaciales a la par con cómo la ciencia describe que suceden en nuestro espacio. Frontier se ha enfocado en demostrar que el espacio es gigantesco, y muchos sistemas solares tienen una escala inmensa como se estima que tienen en la vida real. Otros elementos que se apegan a nuestra realidad serían que no existe la gravedad artificial en las naves —ya que no es posible generar gravedad sin fuerza centrífuga—, las estaciones espaciales rotan a la velocidad adecuada para generar .1G de gravedad de la Tierra, que es la fuerza de gravedad necesaria para facilitar que las naves aterricen sin problemas, ya que así se reduce su colosal masa y a la vez se reduce el peso del cargamento para agilizar su desembarco. Otro punto importante de la ciencia detrás de Elite se trata de la fusión de hidrógeno, realidad científica que se está desarrolando ahora mismo de manera teórica.

     Elite es un juego bastante educativo, si acaso el jugador desea aprender algo de astronomía. Todos los cuerpos celestes están clasificados y detallados de acuerdo a la información actual que los centros de estudio modernos han utilizado para documentar sus investigaciones. Los modelos que implementan para recrear dentro del juego cada astro son meticulosamente basados en los datos colectados por la NASA a través de sus sondas espaciales y otros medios de exploración celeste como las expediciones de Rovers. Existe un agujero negro supermasivo en el centro de la Vía Láctea del juego, llamado Sagitario A*, justo como se sospecha que existe en la nuestra por los científicos. También posee una variedad de cuerpos celestes fascinantes como las estrellas de neutrones, y es posible descubrir planetas similares al nuestro. Sin embargo, no todos los fenómenos espaciales están en el juego aún. Por ejemplo, actualmente Frontier Developments desarrolló un sistema para generar cometas, pero aún no está implementado en el juego. Los agujeros negros carecen de horizonte de sucesos, por lo tanto no cuentan con un punto de no retorno cuando el jugador interactúa con ellos. A pesar de todo, tanta atención al detalle significa que sus creadores han dedicado mucho tiempo a que su producto sea no sólo divertido de jugar, sino intelectualmente estimulante como todo buen trabajo de ciencia ficción debe ser en su estructura.

En la siguiente parte discutiré la jugabilidad, los roles a jugar que ofrece el juego y la gran variedad de diseños que Elite ofrece con sus naves espaciales.

Peter Domínguez es un escritor de ciencia ficción y fantasía oscura radicado en la República Dominicana. Publica regularmente en la revista bimensual miNatura, y ha sido colaborador por varios años en el Blogzine Zothique The Last Continent. Actualmente estudia Licenciatura en Letras en la Universidad Autónoma de Santo Domingo (UASD).